ECLEPSIS SIN FORMA
cóncava era la pregunta al igual que el deseo, entre espacios de versos increíbles dilapidaba sus alas.
En lo aparente navegan presentimientos de finales inesperados, quien impulsa las velas sacrifico sus ojos y su lengua en virtud de la salvación de el que ignora su trabajo.
Mientras en su cabello dorado nadan peces negros, mitos de un pensamiento, los guantes fríos de aquella armadura vacía acarician sus mejillas.
En el silencio de una noche hay quienes esperan las palabras de un árbol, al tiempo que no reciben nada mas que sus frutos.
CesarAugusto
VASOS ROTOS
Plano, donde lo redundante se hace, nombrado por la boca triste de quien la pronuncia.
Blandas, las estelas de aromas inapetentes de dolor antígeno.
Aliento, simulado de velas sin vida donde la opulencia y el color de obras perdidas doblega una causa sin patria.
perplejas, las sensaciones que insolubles duermen sobre el concreto de tus ilusiones.
Octavo, el circulo de desgracias donde se derrama la alegría trayendo enseñanzas al inicio de un pensamiento anciano.
Abismo, alegría de los encierros elementales entre tiempos ocultos tras las faldas de la desesperación.
Entre musas ninfomanas yacen los deseos inalcanzables.
CesarAugusto
EL TÍMIDO DESIERTO Y LA FLOR QUE LO DEJO CRECER
Es ese lugar donde puedo perder el tiempo sin que pase un solo minuto, ahi, es donde ellos esperan de rodillas bajo un techo agujereado por rayos humildes de un sol eclipsado, justo lo que quieres se encuentra detrás del cofre que veneran.
-el camino de polvo te guiara-
Le dije a la mujer, sin dudar me dio la espalda y grito la perla que guardaba con celo su garganta, dejando rodar una sonrisa a través del polvo y las telarañas. El venerado cofre abrió su boca para guardar tan preciado tesoro, regalo de aquella mujer, encontrando yo, por azar puro, tras ese cofre lo que ella buscaba, desencadenando inseguridad y miedos entre los que vivían de rodillas. El viento susurraba:
-Lo gris del día mantiene despiertos los sueños del sonámbulo, si el sueño se apaga todo acaba.-
CesarAugusto
SOSIEGO
Allí estaba ella sentada en el holocausto del alma. Pensando en su vida pasada, quizás fuese ella la responsable del otoño de su amor, quizás fuese ella quién debía cortar aquel nudo que la atrapaba.
Ya no creía nada. No tenía la necesidad. ¿Vivir? Que importaba si no tenía aquella célula faltante de su ser, que existía pero disfrutaba verla morir. Perdia la razón, era esclava de su libertad; de ese sin cesar angustiante que la veia desintegrarse y hacia sufrir lentamente.
Sangraba su alma con cada una de las espinas que atrevezaban sus memorias. Pero no fue sino hasta este mismo instante donde encontro el motivo para nacer una vez más. Se percato que más alla de aquellos iluminados ojos cerrados encontraría la razón de su soledad mejor acompañada. Era el, solo el. La razón que huia lentamente de ella, era el suspiro amable que calentaba el centro de su ser. Todo lo que perdía con el pasar del tiempo, no era más sino el encuentro con su concepción cosmica. ¿Cómo era esto posible? Lo imposible era la circunstacia que hacia más real ese memorable momento. Fue el quien encontro la llama en aquel corazón ahogado, era el, quién daba luz al abismo de su pasado y al pedregoso futuro que en ella circundaba. ¿Y quién es él?
Es el conociemiento más abstracto, es el ocultismo y la divinidad fornicando apasionadamente. Es la pasión, aquel brillo insasiable que inunda su miraba penetrante. Es todo lo que no es el para él sino para ella; es todo lo que no es para ella sino para el universo que los llevo a encontrarse, unidos por el más puramente maldito sentimiento… Amor.
- Nelybeth H. Quiroz
TEO SACROFUNICCO
Se mas de lo que creen que se, conozco menos de lo que suponen que conozco. El hambre eterna de respuestas sin final consume al ingenuo en un vórtice de creencias vanas que alimentan a la insatisfacción, seno que satisface por siete a quienes flotan en un orden sin rumbo sobre el mar rojo. Y, durante su vida, el sabio evidencia la finalidad de su búsqueda con manos huesudas, mostrando sus costillas faltantes a la oscuridad de saberes indecisos manchados de recuerdos anteriores a el llanto de la primera criatura. Mas allá de la sabiduría, es ése, que reposa entre ángeles caídos, quien le da forma a la conclusión superficial del eterno buscar.
El pensamiento es una ciudad en llamas, abandonada por un arquitecto suicida.
CesaraAugusto
ABRAXAS
Lo que a la vida le tomo darle un respiro se lo arrebato la confianza con la pluma de un ave paralitica. Recogidos entre sus brazos la madre sostiene los pedazos de alma en desorden de sus hijos perdidos, quienes catatónicos yacen bajo sus pies, al llover esperanzas bajo su flujo se ocultan sin querer, el sufrimiento de una madre que alimenta los arboles de troncos podridos dándoles vida eterna, en un laberinto de deseos corre eternamente la santa sangre. Mujer que por siempre pare a los hijos de sus futuras enfermedades; en uróboros corremos.
CesarAugusto
TRADICIÓN
caer a oscuras sobre el lomo de la bestia no es doloroso, dolorosas son las palabras perdidas en el tiempo que vuelven a cortarme la lengua y dársela de comer a los carroñeros de la verdad, verdad que es mas antigua que yo, verdad que es mas antigua que los ancestros de los ancestros, verdad que nunca sabremos, solo conociendo la mentira original de los padres encuentras la realidad. ¿Y cual es tu realidad? una mentira es tu realidad. La creación vive en el vacío del ser.
CesarAugusto
EUSKERA
Girando sobre la lluvia se mantienen tus ojos, buscando mi cuerpo, para intentar sanar tu cornea adicta al desvelo de la espera, de que un día, por el portal de tu iris, cruce la culpa bañada en llanto. Encontraste desesperación en la incógnita del vació de hogares abandonados, donde aun se escuchan gritos de ayuda eco de tus recuerdos. Mientras mi memoria viva en lenguas muertas, el velo de seda te cubrirá hasta que logres descansar.
CesarAugusto
NOVENA SINFONÍA
Cazar a la ultima bruja no fue suficiente, proclamar la muerte sobre otro en el nombre de Dios te da un poder inimaginable, daba un sabor a mi lengua que era insaciable.
El demonio vivía entre nosotros desde hace mucho tiempo, yo lo vi llegar, pero nunca lo puse al descubierto por alguna razón que hasta ahora no concibo, quizás, solo quizás, era por que su mirada me llenaba de algo mas que sospecha, me llenaba de la curiosidad de conocer un nuevo mundo. Al otro lado de su puerta solo descansaba mi incertidumbre y ella fue quien me orillo a hacer de mi aldea un lugar seguro y lleno de luz.
Al ver arder la primera era incontenible el deseo de regalarle al fuego vida, vida que no le da su movimiento, vida que solo le otorga la seguridad de mi reflejo mitificado sobre un lago de agua purificado por el santo relicario. La vida no vale nada cuando se trata de sacrificios al único Dios verdadero. Luego de que el fuego devoro a toda la aldea por su propio bien, sentado sobre cenizas ardientes me cuestiono, pensar que no existía otro hombre mas justo que yo, ¿transformaría mi justicia en el disfraz perfecto para un demonio hijo de la luz?.
CesarAugusto
MAR SESBITU DONDE SACIO SU SED
En la superficie me sostengo, me sostengo y alimento del vientre de una herida que supura, pagando mi sustento a su bondad con luz artificial.
Jure que no la lastimaría nunca mas, a falta de sinceridad me regalo la corona de su pecho y un sueño incorruptible que lance al vació para no cargar con su peso. Así, echo raíces en una nube inmóvil esclava de la libertad que le da mi silencio regalando frutos que cultivan serpientes en el torso de quien las escucha caer y coronando espinas sobre aquel que las come castigando a la lengua con la inconformidad de probar solo una.
En la espera de sangrar mi arrepentimiento, mi corona se volvió piel y la vejez asi como llego se marcho, sin curiosidad, mientras la longevidad de sus hojas sigue floreciendo movidas por la gentileza del viento.
CesarAugusto
Caminar sobre fuego cambia la perspectiva de la piel, y se vuelve aceite para la lampara que ilumina el espacio profundo mientras los ojos del dragón vigilan cada movimiento, el sexo se consume así mismo y los ángeles cantan al unisono.
Existen caníbales que no se alimentan de la carne.
CesarAugusto
Tener un trozo de la verdad es mentirse a si mismo.
CesarAugusto
AZAR
Comienzo desde el final para jamas ver el principio.
Sus ojos negros eran un delirio, eran dos abismos que conducían al mismo lugar, ninguna parte. Perdido en la ventana camine por mil años encontrándome con mi rostro vació, le sonriera al verlo pasar. En voces lejanas reconocía mi nombre.
Al acabarse mis pasos, me señalo, su dedo guiado por su mano quien a su vez estaba dirigida por su brazo levantado por una voluntad ajena y sin intención, apuntaba, apuntaba pero no hacia mi, apuntaba mi interior dejando surgir la importancia del brillo que nunca quise observar y sobre el cual miento a la verdad para ocultar de mi mismo. Quien lo ah visto dice que es sagrado, quien no, lo moldea a su imagen y semejanza para tener a quien culpar. Blasfemias a un espejo.
CesarAugusto
HIJOS DEL FUEGO
Entre el sol y la luna viven los deseos de las sombras, la estrella del sur brilla mas durante el dia con la misma intensidad de un sueño narcisista navegando en la inmensidad de su ser, entre el sol y la luna existe un camino, ese camino que lleva a todas partes arrebatando el tiempo a cada paso.
Para bien o para mal es el alma la que no comprende de heroismo ni de guerras ganadas, valentia, miedo, intelecto, astucia, frio o calor, ella solo comprende la eternidad y la libertad a la que el hombre solo pudo nombrar pero jamas definir.
En la bastidad no me siento incompleto.
CesarAugusto
MARFIL
Todo hombre bebe de la luz que derrama el caliz solar llevado de la mano por el diablo. Acurruca sus pensamientos en estanques perdidos cerca de lo que una vez se llamo Mandala, pensamientos que vagan en circulos, no vuelven a su dueño, y es que el cuerpo guiado y satisfecho desvia la mirada de quienes una vez vivieron en la ventana de sus ojos, para materializar falta de necesidades. Ilusas memorias buscando la verdad en estanques sin salida, manteniendo viva la esperanza con un resplandor lejano y desconociendo a la mentira como un reflejo materno de su existencia. La meta final del hombre vive en lo que no conoce, y ella se alimenta de sus reclusos pensamientos.
CesarAugusto